Internacional: ¿Por qué Evo Morales pone tan nerviosa a la derecha?

Por Yolanda Villavicencio Mapy*

18 de septiembre, 2009.- ¿Se desprecia al personaje, se desprecia su procedencia indígena, se desprecia la supresión de intereses particulares o se desprecia su política de solidaridad? No está claro. (...) Tal vez es que la derecha española, consciente del papel de los inmigrantes bolivianos en el proceso electoral que próximamente tendrá lugar en Bolivia, quiere promover el voto a la derecha boliviana y ya se ha puesto en campaña.

Nueva Tribuna.Es.- La visita de Evo Morales a España, muestra la cara más rancia de una derecha que no está a la altura de la historia. Bolivia, en 2006, vivió un hecho sin precedentes: por primera vez en América Latina fue elegido un indígena como Presidente de una república, un hecho histórico que permitió recuperar la autoestima de los pueblos indígenas que representan el 62% de la población.

Bolivia, en 2006, ocupaba la posición 111 en el índice de desarrollo humano siendo unos de los tres últimos países de América, con la más baja esperanza de vida del continente, 66-67.5 años, una tasa de analfabetismo entre 80 y 90% y con la lucha contra la pobreza como uno de sus objetivos prioritarios.

Que España cambie deuda por educación no es una herejía. Es el compromiso que adquirió el presidente José Luis Rodríguez Zapatero en 2004, durante la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y Gobierno, cuando anunció la intención de que España abriera procesos de conversión de deuda por educación con los países que le son deudores.

La idea no era nueva ya que desde 2003 los ministros de Educación de Argentina y Brasil venían proponiendo a la UNESCO que liderara un movimiento mundial para impulsar esta iniciativa. Dicha gestión prosperó con la creación en enero de 2006 del Grupo de Trabajo de Canje de Deuda para el Financiamiento en Educación, que nos recordó en Leganés Mayor Zaragoza durante su intervención.

No creo que sea difícil de entender para la ultramontana derecha, a menos que se deba a su mala fe, que la existencia de 776 millones de personas en el mundo, o sea 1 de cada 5 adultos, no tengan comprensiones lectoras y de escritura. Es un dato que nos envilece como civilización y por ello el segundo objetivo de desarrollo del milenio es llegar a 2015 logrando la enseñanza primaria universal. Este logro nos dignificaría, sobre todo a quienes hemos tenido la suerte de nacer o llegar a vivir en sociedades donde no se muere de hambre. Porque en Bolivia la desnutrición es una de las grandes causas de la muerte infantil, algo éticamente intolerable con cuya erradicación está seriamente comprometido Evo Morales, que para eso se ha empeñado en conseguir superávit fiscal, algo nunca antes alcanzado.

Echarse las manos a la cabeza porque el presidente de Bolivia dice que quiere socios, no patrones sólo molesta a una derecha que añora el pasado, un pasado ya superado. El momento exige relaciones multilaterales y Bolivia y España son dos estados con intereses comunes en múltiples aspectos. Un lugar destacado lo ocupa la relación económica que permite a las empresas españolas explotar recursos naturales de aquel país. Pero tampoco hay que olvidar el flujo migratorio existente, con un colectivo de bolivianos y bolivianas residenciados en España superior a las trescientas mil personas. Hablar de Responsabilidad Social Corporativa hacia estas multinacionales no es nuevo. Lo hace el tercer sector en España. ¿Por qué, entonces, le altera tanto a la derecha cuando lo hace un indígena presidente, al referirse a empresas implantadas en el territorio que gobierna?

Esta realidad, que Bolivia sea un país estratégico para la inversión española y que España sea país de destino de miles de bolivianos, pone en una íntima relación a estas dos sociedades y obliga a un mayor diálogo y respeto, a más acuerdos y confianza mutua para hacer de ello algo beneficioso para las dos partes. Junto a estos intereses comunes de entendimiento se encuentran, obviamente, otros de signo político: España y la Unión Europea apuestan por la integración regional y promueven canales de concertación política e institucional en varios frentes que, lógicamente, necesitan de apoyos decididos para lograr consolidarlos.

Es por ello que Evo Morales está en contra de la cesión de las bases militares en América Latina a Estados Unidos. Es coherente con la Unión de Naciones Suramericanas percibir una pérdida de respeto a la soberanía nacional y sentir los temores de extender el conflicto colombiano. Es una preocupación legítima para la paz en la región.

Que en estas condiciones Evo Morales visite España y dialogue con el gobierno no sólo es razonable, sino que es algo natural y deseable, sea cual sea el criterio político de los gobiernos de uno y otro lado. Por eso no se entiende la crispada reacción de la derecha mediática española, que se muestra tan airada por la visita de Evo Morales a España. Y sobre todo no se entiende teniendo en cuenta que el gobierno español actual, con escrupuloso respeto a la neutralidad institucional que se debe exigir a cualquier estado, intenta alimentar con una actitud diplomática y de ayuda al desarrollo en el área andina la construcción del diálogo y de la paz allí donde los gobiernos de derechas, en contra incluso de los intereses españoles en la región, buscan atizar fuegos y pugnas inadmisibles.

Pero al margen de esto, lo que la población española no conoce es la tremenda relevancia que el proceso de cambio en Bolivia promovido bajo la presidencia de Evo Morales ha tenido en cuestiones tan básicas como la integración en el proceso de construcción del consenso político boliviano, integrando a las poblaciones indígenas, tradicionalmente relegadas y marginadas política y socialmente. O el importante papel social que han tenido sus políticas de seguridad alimentaria, de lucha contra la pobreza y la exclusión. O sus avances en materia educativa. O el activo papel que está teniendo en la modernización de su economía la recuperación de la iniciativa y de la titularidad de las materias primas bolivianas. O la importante modificación política y territorial que la nueva constitución boliviana establece. O la preocupación por la naturaleza y los derechos de la madre tierra en la visión política de Bolivia.

Son logros reconocidos tanto por el PNUD como por Naciones Unidas, hasta el punto de que le merecieron a Evo Morales la candidatura para el premio Nobel de la Paz, otra de sus señas de identidad. Pero no sólo es esto. El Presidente Morales ha promovido cambios tan radicales en la práctica política de su país como la incorporación de la revocatoria del mandato para apartar del poder a aquellos cargos que no cumplen, a juicio del pueblo, con su mandato. Es más, él mismo se sometió a estas reglas de juego consiguiendo mayor apoyo popular del que había obtenido en su elección presidencial.

Siendo todo esto así, no parece comprensible este recelo tan asombroso de los medios de comunicación conservadores españoles hacia la figura de Evo Morales. ¿Se desprecia al personaje, se desprecia su procedencia indígena, se desprecia la supresión de intereses particulares o se desprecia su política de solidaridad? No está claro. A no ser que bajo esta denostada protesta se esté configurando una preferencia política por la derecha boliviana en el contexto de las elecciones que tendrán lugar en diciembre de este año en Bolivia.

Tal vez es que la derecha española, consciente del papel de los inmigrantes bolivianos en el proceso electoral que próximamente tendrá lugar en Bolivia, quiere promover el voto a la derecha boliviana y ya se ha puesto en campaña. Tal vez esa derecha debería haber oído a Mayor Zaragoza en el acto que tuvo lugar en Leganés, el encuentro entre Evo Morales, la comunidad latinoamericana y múltiples organizaciones sociales.

Él no es sospechoso de un izquierdismo radical, ni tampoco de ninguno de los epítetos con los que ciertos medios de la derecha radical se han despachado contra el Presidente Morales. Zaragoza decía que por fin en Bolivia se había conseguido democratizar el poder y repartirlo entre todos los bolivianos y bolivianas. Habló de los logros del gobierno boliviano en términos de calidad democrática, avance de los derechos humanos, tanto los personales como los sociales, y de y los llamados nuevos derechos humanos (a la paz, ecológicos, etc.). Son logros obvios ante los que no cabe sino el reconocimiento. El mismo que merece la comunidad latinoamericana, la muy plural y variopinta red de asociaciones y organizaciones sociales, de movimientos cívicos y de partidos políticos.

Mayor Zaragoza, presente en el acto de reconocimiento del Presidente Evo Morales, es un referente ético y político para todos los que aspiramos a un mundo mejor e inclusivo para todos y todas.

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* Yolanda Villavicencio M. es diputada Socialista Asamblea de Madrid. Es licenciada en Económicas y Ciencias Empresariales, especialista en Cooperación Internacional al Desarrollo, especialista en Mujer y Desarrollo, máster en Migraciones y Relaciones Intracomunitarias y en los últimos ocho años ha dirigido la entidad AESCO, especializada en migraciones, cooperación al desarrollo y codesarrollo.

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Fuente: Nueva Tribuna.Es: http://www.nuevatribuna.es/noticia/15989/OPINI%C3%93N/evo-morales-pone-tan-nerviosa-derecha.html

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Comentarios (2)
Karan Kuntur Razu (no verificado) Lun, 21/09/2009 - 18:05
Estimada Yolanda, Evo Morales no solo pone nerviosa a la derecha, o acaso quieres justificar que la izquierda española y europea y la misma izquierda tradicional latinoamericana (izquierda moderada según algunos "expertos") no esta nerviosa?, es comprensible tu posición puesto que no por nada eres la diputada Socialista por la Asamblea de Madrid, pero los pequeños cambios que se están produciendo en algunos paÃses de L.América, ha puesto nervioso a todo el sistema capitalista al cual son fieles servidores y serviles tanto derechistas como socialistas, o acaso Zapatero no ha preferido alienarse con los banqueros y extender su mano salvadora frente a las hipotecas basuras españolas, ante una posible quiebras financiera? apuñalando a la clase trabajadora y elevando el nivel de asfixia de los desempleados que nos hemos visto ahogados con exageradas y elevadÃsimas letras hipotecarias. El hambre, la miseria, el desempleo, la injusticia no conocen ni se rigen por izquierdas o derechas, son los intereses e interesados polÃticos que han marcado esa diferencia, con un claro objetivo de subordinar a la población y mermar su capacidad de reflexión, conciencia y reacción, maquillando la verdadera realidad oculta en etiquetas como que ser socialista o izquierda es sinónimo de PROGRES,modernistas y derechistas es sinónimo de anticuados, pero la realidad no se ajusta tanto a como apuntas ni esta ajustada a la realidad, como lo dicho anteriormente ya derechistas e izquierdistas juran amor al mismo amo o sea al capitalismo cruel y depredador y Zapatero a sido un buen ejemplo de ello, la única diferencia entre la derecha de Aznar y la Izquierda de Zapatero es que Aznar lanzaba puñaladas de frente y Zapatero sonrÃe y cuando te das media vuelta te ha clavado la puñalada por la espalda, o acaso no es puñalada, la Nueva Ley de extranjerÃa, los CIEs, entre muchos otros?, sino es nerviosismo de izquierda (ni para que nombrar a la derecha nerviosa) como se podrÃa llamar cuando hace un gesto de disgusto cuando Evo pide SOCIOS inversores y no patrones? en fin mientras podamos engañar, engañemonos a nosotros mismos, y todo ello en nombre de la DEMOCRACIA, Amén.
Jamelia (no verificado) Jue, 24/09/2009 - 10:20
Estoy en total desacuerdo con el comentario de Karan Kuntur. Ignorar que las presiones económicas del sistema capitalista influyen en las decisiones de los polÃticos es pecar de una ¨naivité¨ absurda. Bien estamos comprobando que las fuerzas del sistema capitalista han arrastrado a los paÃses a nivel mundial a esta crisis que muchos puestos de trabajo está costando. Pero no solamente irresponsable es la actitud de los bancos, inmobiliarias, y polÃticos sino también las de la población cada vez más acostumbrada a tener cosas que no necesita. Siempre tendemos a culpar a los demás sin reconocer en nuestras actitudes una responsabilidad que tiene efectos inmediatos en nuestras sociedades y en el planeta en general. Sin desviarme del tema lo que desarÃa puntualizar es que existe una gran diferencia entre un gobierno de Aznar y uno de Zapatero, entre uno de Bush y el de Obama, entre un Evo Morales y un Uribe (por poner dos ejemplos de dos paÃses latinoamericanos). Hay una gran diferencia entre polÃticos que les importa el bienestar de su gente o presidentes como el mismo Felipe Calderón que no le importa un comino el futuro de su pueblo a la que tiene más muerta que viva. De Uribe mejor no hablemos porque es más que sabida su corrupción en el gobierno y su culpabilidad en cientos de asesinatos de civiles, de Bush tampoco hago comentarios, y a él y a su séquito debemos los desastres ecológicos y la disfuncionalidad de un paÃs enfrascado en una guerra que no sabe como resolver, plus los incontables efectos destructivos que su polÃtica ha ocasionado en todo el mundo. En España es muy común escuchar ese comentario de ¨da igual quien gobierne, los polÃticos son todos iguales¨ pues no, no es cierto, no son todos iguales. Si fuera asÃ, creo que España estarÃa en este momento a rebosar de centrales nucleares, ¿por qué han leÃdo ustedes las declaraciones de nuestro querÃdisimo Aznar? Cambiar las situaciones require esfuerzo y análisis y me temo que este tipo de comentarios es obvio que no promueven ni esfuerzo ni análisis, simplemente e intrÃnsecamente reflejan una aceptación del status quo y una falta de reflexión.
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