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Internacional: El Bien Vivir, según Fernando Huanacuni

Servindi, 05 de febrero, 2010.- Presentamos la exposición que hizo Fernando Huanacuni, aymara boliviano,  en el Foro Público “El Buen Vivir de los Pueblos Indígenas Andinos” realizado el jueves 28 de enero en el Congreso de la República de Perú.

El evento fue organizado por la Coordinadora Andina de Organizaciones Andinas (CAOI). Huanacuni es autor de un estudio para la CAOI titulado: “Buen Vivir / Vivir Bien: filosofía, políticas, estrategias y experiencias de los pueblos indígenas andinos”.

Todo está interconectado, interrelacionado y es interdependiente

Vamos a compartir aquí en nuestra pacha, tiempo y espacio, todas las reflexiones de este torrente de las aguas y las vertientes de nuestros abuelos, de nuestras abuelas.

La enseñanza de los abuelos y abuelas no es solo racional, tiene el ímpetu y la fuerza de la vivencia, la claridad de la mente y el corazón. Ante las nuevas condiciones de la realidad a las que nos ha llevado la modernidad, el desarrollo, el humanismo, el antropocentrismo, el deterioro de nuestra vida y la vida en su conjunto, hoy emerge vigorosa, fuerte, traslúcida la voz de los pueblos indígenas originarios.

Tenemos que ir hacia algo, hacia alguna parte. En aymara decimos Taki, el camino sagrado. Indudablemente ahí aparece el allin kausay (quechua) sumak qamaña (aymara), vivir bien (castellano). Ese horizonte nos permite reconstituir nuestra fuerza, nuestra vitalidad, saber quiénes somos, cómo vivimos, con qué fuerzas y quiénes nos acompañan.

Armonía y equilibrio

Vivir bien nos hace reflexionar que debemos vivir en armonía y en equilibrio. En armonía con la madre tierra. La Pachamama no es un planeta, no es el medio ambiente, es nuestra madre tierra. Vivir en armonía con el cosmos, porque el cosmos también tiene ciclos, ritmos; vivir en armonía con la historia, saber que estamos en tiempos del pachakuti, la época del reordenamiento de la vida, de la revitalización de las fuerzas naturales ante la conducta antinatura del pensamiento occidental.

Vivir bien es vivir en armonía con los ciclos de la vida, saber que todo está interconectado, interrelacionado y es interdependiente; vivir bien es saber que el deterioro de una especie es el deterioro del conjunto. Pensamientos y sabidurías de nuestros abuelos y abuelas que hoy nos dan la claridad del horizonte de nuestro caminar.

El movimiento indígena originario en el horizonte del vivir bien, no solamente busca reconstituir el poder político, social, jurídico o económico: esencialmente busca reconstituir la vida, reencontrarnos con nosotros mismos.

Somos Pachamama

Somos hijos de la madre tierra, somos hijos del cosmos, por lo tanto no existe la dicotomía ser humano-naturaleza, somos naturaleza, somos pachamama, somos pachacamac, somos vida. Por lo tanto, somos responsables también como agricultores de la vida.

En estas nuevas condiciones emergentes, reconstituir nuestra identidad es volver a los principios básicos convencionales, no humanos, sino de la vida, de la naturaleza. Volver a nuestra sabiduría, a nuestros ancestros, al camino sagrado. No es retroceder sino reconstituirnos en los principios y valores que no tienen tiempo, que no tienen espacio.

Vivir en equilibrio con quiénes, con todas las formas de existencia. “Todo vive”, decimos en aymara: las montañas, el río, los insectos, los árboles, las piedras, todo vive; por lo tanto, es parte de un equilibrio perfecto de la vida. Y nosotros para reconstituir el vivir bien tenemos que vivir en equilibrio con todas las formas de existencia y no solamente con todo lo que vemos, incluso con lo que no vemos: nuestros abuelos, abuelas, nuestros ancestros, porque ellos también están con nosotros.

Proceso de naturalización

Salir de esa visión monocultural, uninacional, salir del monocultivo mental. Así como el monocultivo ha deteriorado la madre tierra, la vitalidad y la fertilidad de la madre tierra, tenemos que salir del monocultivo mental que también ha deteriorado nuestra capacidad natural que cada uno tenemos. Estamos emergiendo en estados plurinacionales, saliendo del estado colonial, de la república que solamente nos ha sumido en una individualidad humanista.

Cuando hablamos de vivir bien, estamos hablando de un proceso de naturalización y no solamente de humanización, porque el proceso de humanización que occidente ha planteado sigue viendo al ser humano como el rey de la creación y a los demás seres como objetos. Vivir bien significa entrar en ese proceso de naturalización, volver a nuestra naturaleza, saber que todo vive y saber que todo está interconectado y todo es interdependiente. Salir de la premisa de occidente. Occidente dice: ganar no es todo, es lo único. Y nos sume en una competencia desleal, deshonesta entre humanos. No solamente humanos sino con todo tipo de existencia. Vivir bien significa comprender que si uno gana o uno pierde, todos hemos ganado o perdido.

Vivir bien significa mirar bien el horizonte, reconocer que la vida humana no es el único parámetro, ni la forma de entender a través de lo racional es la única. En aymara decimos: sin perder la cabeza caminemos la senda sagrada del corazón. Es abrirnos a la vida, es comprender que la vida tiene facetas importantes para reconstituir la vida misma.

Reconstituir nuestra identidad

El estado que estamos cuestionando, humanista, individualista, jerárquico, depredador, homogenizador, emerge de una cosmovisión y esa cosmovisión tiene un carácter individual, machista y humanista. Por lo tanto, para reconstituir la cultura de la vida en el horizonte del vivir bien, tenemos que reconstituir nuestra cosmovisión y eso significa nuestra identidad. Significa hacernos las preguntas fundamentales: quiénes somos realmente, qué corazón tenemos, quiénes han sido nuestros abuelos y con qué fuerza han caminado.

Este es un tiempo de reordenamiento de la vida, pachakuti decimos en aymara y quechua. Reordenamiento no solamente para alcanzar el poder político sino esencialmente para reconstituir la vida. Ese es el mensaje de los abuelos y abuelas y hoy repercute con más fuerza ante las condiciones adversas de la humanidad en que el modernismo y el capitalismo nos han sumergido.

Hay que diferenciar vivir bien del vivir mejor. Vivir mejor significa ganar a costa del otro, es acumular por acumular, es tener el poder por el poder. Pero vivir bien es devolvernos el equilibrio y la armonía sagrada de la vida. Todo lo que vive se complementa en un ayni que es una conciencia de vida, el ayni es la conciencia de que todo está interrelacionado. El árbol no vive para sí mismo; el insecto, la abeja, la hormiga, las montañas, no viven para sí mismos sino en complementariedad, en reciprocidad permanente: a eso llamamos ayni.

Tiempo del Pachakuti

La gran pregunta es: para qué vivimos nosotros. Porque desde la visión occidental pareciéramos el virus que está deteriorando la vida misma en su conjunto, sin saber que el deterioro de cualquier especie, pequeña o grande, es el deterioro de todos nosotros y de la vida misma. Hoy nuestra generación despierta al llamado de una responsabilidad generacional, saber que nosotros no somos seres individuales, somos los ojos de los abuelos, somos la voz de los abuelos, por lo tanto también somos la acción y la esperanza de los abuelos. También somos la semilla de quienes van a venir después de nosotros, la semilla que va aportar a que la cultura de la vida se fortalezca.

Ante las condiciones antinatura, se fortalecen y se revitalizan las fuerzas naturales: ese es el tiempo en que estamos viviendo. Pachakuti, reordenamiento de la vida, un buen tiempo. Nosotros tenemos un abuelo que se llama Tata Avelino Siñani que ha hecho la escuela ayllu, mostrando la pedagogía y el sistema comunitario de educación. El decía que el mejor tiempo para ver es la oscuridad. En aymara decía: ahora es cuando, no mañana y no pasado: ahora. Por lo tanto toda esta sabiduría del vivir bien, nuestro horizonte, camino, fuerza del vivir bien, nos está mostrando la grandeza de la vida de nuestros abuelos y abuelas hoy reflejada en la esperanza de nuestra generación.

Vivir bien es devolvemos el equilibrio y la armonía, comprender que hay ciclos de la madre tierra, por lo tanto hay que sembrar y cosechar en su época y no en otras épocas, salir del monocultivo que ha destrozado nuestra vida, como la fertilidad de la madre tierra, salir del monocultivo mental que no nos permite ver tanta diversidad de la vida.

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Fuente: Agradecemos el envío de la transcripción a Norma Aguilar Alvarado, del Área de Comunicaciones de la Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas (CAOI). Sitio web: www.minkandina.org

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5 respuestas

  1. # 1maritza almendras dice:

    Realmente las palabras de Fernando son sabias y siempre lo escuchaba y veía en el canal popular. Eate contenido es excelente porque se constituye en una llamada de alerta para todos en el sentido de reflexionar en el verdadero significado de “vivir bien” y no como hoy se interpreta desde una postura de la sociedad de consumo, el facilismo y la mediocridad. Ojalá un día pueda conocerlo personalmente para intercambiar criterios sobre un libro que estoy escribiendo.
    Felicidades Fernando por su calidad de persona que es y su lucha por recuperar la herencia cultural de nuestrs ancestros en elmarco de la interculturaldad. !ADELANTE¡

  2. # 2maritza almendras dice:

    por favor enviar respuesta a este e-mail, pues hubo error en la escritura mcdras@yahoo.com
    gracas maritza almendras

  3. # 3Alfredo Carrasco Avila dice:

    Tuve la oportunidad de leer el libro de Fernando Huanacuni y me dejo perplejo al saber entender que realmente no le damos valor a nuestra madre tierra que va muriendo poco a poco y aun los hombres concientes de ello siguen matando a la pachamama con sus industrias que emanan dioxido de carbono. Me da mucha pena la falta de concientizacion, solo les interesa llenar sus bolsillos con millones y millones de dolares mientras que nuestto planeta se muere.

  4. # 4Elias Poma dice:

    Es un gusto leer esta nueva corriente de vida que en el futuro sera un modelo de vida para todos los bolivianos, pero en la actualidad el autor de estas lecturas busca vivir bien- pero muchos viven mal para que unos pocos estan en el palacio de gobirno con un salario producto del trabajo vs. pruducto del trabajo de muchos con un salario si se puede decir salario.

  5. # 5Thomas Gray dice:

    Fernando, usted propone dos alternativas: vivir bien, que es vivir en armonia, o vivir mejor, que es vivir en competencia. Todos hacemos un poco de los dos, pero yo soy una persona muy poca competitiva, a pesar que soy procediente de los Estados Unidos. Pero, igual como usted no quiere escoger entre el capitalismo y el comunismo, yo tampoco quiero escoger entre estos dos tipos de vida como usted los describe.

    El bienestar realmente require que el hombre maneja la naturaleza. Cuando yo digo esto, usted debe estar pensando en la práctica de explotación de la naturaleza que ocurre por el avaricio, pero, otra vez, digo que no hay solamente dos opciones. Yo vivo en un lote de 1400 metros cuadrados en una buena ubicación con todos los servicios dentro de una municipalidad. Muchos me dicen: Divídelo en cuatro y véndelo. Tal vez así yo podría convertirme en milionario, pero no estoy haciéndolo. Es que quiero ser un ejemplo de cómo vivir bien. En este lote estoy cultivando papas, habas, maíz, etc. y también he plantado más de 20 árboles frutales con mis propios manos. Mi esposa es boliviana y quiere contratar un peón, y yo lo he prohibido. Yo y mis hijos hacemos el trabajo. No boto la basura orgánica en el camión. Yo la reciclo en mi lote. Si todos los bolivianos haría como yo tendríamos menos contaminación y congestión. Yo vivo bien.

    Pero, no acepto honrar a la Pachamama. Yo adoro al Dios Creador, el único. Si el hombre se somete a la naturaleza en este proceso que usted llama naturalización, la miseria surge. Si usted piense que la gente vivía bien antes de que los conquistadores españoles llegaron, está pensando una ilusión. Lee la historia mejor.

    Cuando los españoles como Cortez y Pizzaro llegaron, ¿cómo es posible que hubieran conquistado millones de americanos con solamente unos pocos ciento de soldados? Una parte sí fue resultado de un engaño, pero también los Incas estaban divididos entre dos medios hermanos que tuvieron celos. Los Incas subyugaron a los aymara, y gobernaban a los campesinos como tiranos. Los aztecas conquistaban a los pueblos alrededor y constantemente mataron a inocentes para sacrificar a sus dioses. Por estos entraban en alianza con Cortez. Si no, los aztecas con más soldados y mejores armamentos que los españoles hubieron masacrado a los españoles. ¿Usted quiere volver a ese pasado? Si quiere promocionar a la Pachamama que require la ch’alla y otros sacrificios para dar sus cosas buenas, el país va a volver a aceptar y demandar el sacrificio humano, y la miseria que existía antes de la conquista va a volver también.

    No es que quiero volver al colonialismo de los españoles. Otra vez digo: Hay más de 2 opciones. Algunos de nosotros estamos contruyendo una opción mejor, donde no hay racismo, flojera, mentira, robo, ni otros abusos. Pero es basada en principios fundamentales de la Biblia, no en el concepto que usted está promocionando. La Biblia no viene del occidente, viene del medio oriente. Los principios de la Biblia fueron parcialmente adoptados por las naciones del Europa occidental, pero antes, ellos también adoraron a la Madre Tierra, y tampoco pone en práctica la Biblia a 100%.

    Espero que usted y el gobierno actual no van a destruir esta otra opción porque no está dentro de su cosmovisión angosta.

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